Busca aqui :D

miércoles, 31 de marzo de 2010

No te salgas de mi vida ( OneShot Shiz/Nat)


Bueno, este fic es una de mis ideas locas, me enseñaron una canción con mi nombre que misteriosamente no hablaba ni de trenes, ni de gore y se me ocurrió hace esto pero cambiando mi nombre por el de una de las protagonistas. Ala… después de decir esto y afirmar que desgraciadamente los personajes no me pertenecen (que dura y triste es la vida T_T) a divertirse leyendo :D

No te salgas de mi vida

Veo como te vistes en medio de mi habitación y una pequeña ansiedad se apodera de mi cuerpo, tarde tanto en aceptar mis sentimientos, tanto, tanto que realmente no sé si lo que pasó esta noche significará tanto para ti como significó para mí, sobre todo si tenemos en cuenta los hechos que nos llevaron a este momento…

Esta noche todo iba como siempre, tus miradas eran discretas pero aún así podían taladrarme el alma, me mirabas, te ignoraba en esos momentos, pero esa chica… se acercó a ti, comenzó a hablarte y tú… le seguiste la corriente, sonreías, te tocabas el pelo de manera coqueta, ni siquiera te importo que te acariciase el brazo alegando la suave piel que tenias y cuando te ofreció la mano para bailar… me enfurecí… tú deberías estar haciéndome caso a mí y no a ella… deberías estar hablando conmigo, riendo conmigo, pasando tu tiempo a mi lado y sí… realmente ibas a bailar, pero conmigo.

Me levanté de la silla en la barra y sin decir nada agarré tu mano que ya estaba peligrosamente cerca de la suya y te arrastré a la pista de baile.

-¿Sé puede saber qué diablos te pasa Natsuki? – Me dijiste cruzándote de brazos - ¿Te molesta que me divierta?

-No – respondí sin ningún titubeo – me molesta que ligues con otras delante de mí.

-Ara… -tu gesto cambió rápidamente a la confusión – Tú no me quieres de esa manera… ¿Qué más te da a ti lo que haga yo en mi intimidad?

-Esta noche bajaste conmigo Shizuru –respondí apretándote contra mi cuerpo y comenzando a mover las caderas – así que esta noche eres toda mía.

No dijiste nada, me rodeaste el cuello con tus manos y te uniste a mis movimientos que caminaban peligrosamente entre lo sensual y lo indecente. No sé que fue lo que pasó por mi mente en ese momento, de lo único que era consciente era de que tus labios me estaban llamando y tentando… realmente deseaba probarlos de nuevo, aquel beso apresurado que te di en la derruida iglesia de Fuuka no fue nada, necesitaba conocer su sabor en todo su esplendor, darte la oportunidad de corresponder a ese gesto y cuando lo hice… no hubo marcha atrás… Realmente fue una gran noche…

Veo como la luz se filtra por las ventanas, está saliendo el sol y su luz me ayuda a reconocer toda tu ropa tirada por el suelo, veo tu sujetador, aquello que se que estas buscando, pero no te digo nada, solo me recuesto contra el cabezal de la cama, pues el espectáculo que me estas ofreciendo paseando solo con ese tanga transparente que tanto me gusta no tiene precio…

Cuando al fin lo encuentras una mueca de decepción acude a mi rostro y me dejo caer sobre la almohada, esa almohada que  huele a ti, como la habitación, huele a nosotras a lo que hicimos, huele a fuego puro…

-¿No me vas a decir nada Shizuru? – te pregunto sentándome como un perro que espera unas palmaditas en la cabeza.

-Ha sido una locura, pero me lo he pasado realmente bien – me respondes con una sonrisa mirándome fijamente y colocándote la chaqueta, la verdad es que este juego tuyo me está matando Shizuru…

-¿Nada más? – pregunto de nuevo mientras siento como mi cuerpo se tensa debido a los nervios.

-Adiós – respondes clavando aun más tu mirada de fuego en mis verdes ojos.

¿Qué está pasando? ¿Quieres suponer que lo de anoche nunca sucedió? Te tuve entre mis brazos, te tuve en mi interior, exploré tu cuerpo, recorrí cada rincón de él ¡maldita sea! Te hice gritar de placer hasta que te quedaste afónica ¿Y ahora simplemente me dices un asqueroso “adiós”?

Te acercas a mí y me das un ligero beso en los labios, el último beso que darás “esta noche”, cuando te separas los recorro lentamente con la lengua, degustando ese sabor tan dulce, realmente tienes un gusto maravilloso, como a miel tal vez… y la verdad es que me hace gracia la analogía… las abejas nos dan algo tan dulce como la miel y en su interior llevan ese veneno que nos causa tanto dolor cuando se ven amenazadas… así eres tú Shizuru… dulce, apasionada pero con una gran capacidad de dañar cuando no te sientes segura… realmente me estas rompiendo el corazón.

Me levantó de la cama rápidamente y te agarro de la mano obligándote a mirar para mí para decirte:

-Júrame que me vas a llamar…

Me miras unos segundos sin decir nada y sin previo aviso te echas a reír, pero no es una risa cruel ni de mofa, conozco esa risa, estas tratándome de decirme que “tal vez”…

-Si tengo suerte ¿no? – murmuró dándome la vuelva y tirándome de nuevo sobre la cama mientras te veo salir.

Tu falda deja ver esas piernas tan firmes que me vuelven loca,  ese tacto tan suave que tienen… y ese agarre… todavía puedo sentir que me estas rodeando con ellas, aún puedo sentirte unida a mi… porque habré tardado tanto en darme cuenta… porque hasta que vi que se interesaba en otra persona no hice nada… realmente me merezco esto que me está pasando…

-Haré lo que sea para que seas mía Shizuru… -te grito justo antes de escuchar cerrarse la puerta y lo siguiente lo murmuro más para mi misma que otra cosa – más vale tarde que nunca…

Pienso en ti mientras me sigo revolviendo en ese colchón, acomodándome en diferentes lugares desde los que puedo sentir tu olor, ese olor tan dulce que me embota los sentidos… y me doy cuenta de que ahora mismo, si me pidieran la mitad de mi tiempo de vida, o incluso algo más a cambio de que estés conmigo lo daría sin dudar… daría cualquier cosa que tu quisieras… pero no creo que tenga tanta suerte, tal y como saliste de mi casa, me parece que lo de ayer fue una diversión y ya… ¿Quién iba a pensar que Natsuki Kuga estaría en su colchón revolviéndose en su propia agonía de amor por Shizuru Fujino? Al menos siempre seremos amigas…

Amigas… un sudor frio me recorre la frente… ¿Cuántas amistades se han arruinado por una acción como la que llevamos a cabo ayer? Demasiadas… ¿Y si no me quiere nunca más en su vida? ¿Y si ahora me abandona? Todos esos miedos me están atormentando… pero ella ayer… sí… lo recuerdo perfectamente: Mis manos recorriendo sus caderas mis labios su cuello, mi rodilla en el medio de sus piernas y ella diciéndome “Te quiero”, me dijo que me quería… ¡me lo dijo! Pero entonces… ¿Por qué se fue? ¿Por qué acepto venir a mi casa cuando mis intenciones estaban más que claras? ¿Venganza tal vez? ¿Quitarse la espinita clavada que representaba yo en su vida?

Me levanto de nuevo y me dirijo al baño, necesito una ducha para aclarar mis ideas. Mientras el agua caliente recorre mi cuerpo intento pensar con claridad, si tú no me llamas mañana, te llamaré yo pasado… no puedo vivir con esta incertidumbre… no puedo vivir así… es inhumano, es horrible… es… lo que yo te hice a ti, eso es realmente. Me llevo las manos a la cara presa del pánico, realmente llevas años sintiendo esta necesidad de mí que yo no te concedí jamás y aún así… tenias una sonrisa conmigo y yo tras dos horas estoy que me subo por las paredes…

No puedo parar de dar vueltas con la toalla alrededor del cuerpo, miro mi teléfono móvil una y otra vez esperando que suene, pero nunca lo hace… lo cojo en mis manos, debería llamarte a ti… 8:30 Am solo han pasado dos horas y media ¿pareceré muy desesperada?  Realmente no me importa… tengo que llamarte.

El móvil empieza a sonar y me da un susto de muerte, eres tú, ¡Eres tú! ¡Me estas llamando! Respiro y contesto intentando sonar casual.

-¿Quien?

-Ara… ¿Ya te has olvidado de mi Nat… su… ki…? – me preguntas remarcando tu acento de Kioto.

-No… yo… es solo que… - piensa Natsuki, piensa…  di algo que no suene estúpido – sin desayunar no puedo pensar… eso es… - muy bien Natsuki… ¿Eso es lo que entiendes por un comentario no estúpido?

-Mmmmm… desayunar… -dijiste como si lo estuvieras cantando – creí que la “cena” de ayer te abría dejado satisfecha para una buena temporada…

Estabas jugando conmigo, no me dejas claras tus intenciones pero tampoco me das una negativa abierta… no cabe duda de que sabes cómo montártelo Shizuru… eres tan odiosa a veces…

-Nunca podría cansarme de un manjar como el de anoche Shizuru… -te respondí intentando sonar sexy y muriéndome de la vergüenza por ello, donde fueres haz lo que vieres ¿no? – después de todo es el mejor que he probado…

-Es el único que has probado Natsuki… -respondiste. Y yo sabía que en tu cara había una sonrisa – es lógico que sea el mejor…

Mierda… me pilló

-Me encanta provocar que a Natsuki se le suban los colores… está tan mona… -me dices disimulando tu risa.

-Ni si quiera me estás viendo… -te respondí frunciendo el entrecejo.

-No hagas ese gesto te saldrán arrugas…

Rápidamente di vueltas a mi alrededor buscándote por mi piso, escuché la puerta cerrarse, pero realmente no te vi marcharte ¿seguirás aquí?

-No, Natsuki, no estoy dentro de tu casa… - me dijiste de manera calmada.

-Ya lo sabia… -intenté disimular mirando por encima de las mesas.

-Y tampoco deje una cámara… - dijiste averiguando lo que estaba haciendo de nuevo- simplemente te conozco…

-Oye Shizuru… yo quería hablar de que anoche… - comencé a hablar pero me interrumpiste.

-¿Por qué no hablamos un día de estos desayunando Natsuki? – me preguntaste con tono animado – estas conversaciones se llevan mejor delante de un café y croissants.

-¡Me parece estupendo! –exclamé con mas énfasis del que quería demostrar realmente - ¿Y cuando te viene bien?

En ese momento llamaron al timbre de casa y levanté mi vista al cielo, los vecinos son unos auténticos pesados… voy a empezar a fingir que no estoy en casa…

-Discúlpame un momento por favor… llaman a la puerta.

Y cuando la abrí te vi con nuestro desayuno en una mano y el móvil en la otra respondiendo a mi pregunta:

-Ahora mismo me va perfecto…

-Shi… Shizuru… - exclamé dejando caer el teléfono de entre mis manos y abrazándote.

-Ara, ara… ¿Natsuki está feliz de verme? – me preguntas con el tono más dulce que puedes poner.

Te hago pasar mientras asiento enérgicamente con la cabeza, ¡Dios mío! En esos momentos parecía Mikoto, fui a cambiarme a la habitación y cuando volví ya todo estaba preparado en la mesa de la sala.

-Lo estuve pensado de camino a mi casa Natsuki – dijiste cuando me senté a tu lado y cogí mi taza – no quiero juegos… entiéndeme… no sé que fue lo de ayer para ti, me rompiste el corazón una vez, no quiero que sean dos.

-No… de verdad que no… -te dije mirándote fijamente – es solo que ayer, cuando te vi con ella, yo… me di cuenta de que realmente no te quiero solo como una amiga y que quería estar contigo de verdad…

Te acercaste a mí y me besaste provocando que los sentimientos descubiertos anoche se renovaran golpeándome aún más fuerte.

-Ara… ¿solo tenía que ponerte celosa? – Dijiste dándole un sorbo a tu bebida – debería haberte presentado a alguna de mis conquistas anteriores… me habría ahorrado mucho tiempo…

-¿Conquistas anteriores…? –Pregunté mirándote fijamente - ¿Acaso no fui yo la primera con la que…?

-Cree el ladrón que todos son de su condición… -me dijiste con una sonrisa burlona que no me dejo muy claro si me estabas tomando el pelo o hablabas en serio…

Mire el reloj de mi muñeca y suspiré diciendo:

-Esto es un record… vamos a tener la primera pelea en el tiempo mas corto de una relación… empieza a hablar…

Tú simplemente te levantaste, recorriste mi mentón con tu dedo y te pusiste a caminar hacia mi habitación quitándote la camiseta en el proceso y fue entonces cuando realmente me di cuenta de que la discusión podía esperar…

FIN
  
Y hasta aquí la idea crazy de la semana, cuando termine con los doropanda empezaré con los CD-Drama
MUAHAHAHAHAHAHAAHAHAHA

Besitos y gracias por leer ^^


Doropanda Tours Moko Moko 73 Hime

 

lunes, 29 de marzo de 2010

Como sabe una cereza - Capítulo 3

Y aquí el capítulo final de uno de mis primeros fics jajajajaja, me sigo quedando con el Yuri, pero bueno... todos/as fuimos jóvenes alguna vez ¿N0?


¿Como sabe una cereza? - Capítulo final

Ronald Weasley y Hermione Granger se encontraban tirados sobre la cama de la chica viendo una película, decidieron aprovechar que los padres de Hermione estarían en un congreso para pasar algun tiempo solos.
Ron miraba la película embelesado, aunque si le preguntases a Hermione de que iba, probablemente no sabría ni decirte el título de la película, su mente estaba demasiado agitada.

-¿Qué? ¿Vemos otra? - preguntó Ron emocionado cuando la pelicula terminó– cada día me gusta más el mundo muggle...

Hermione asintió de manera distraida sin saber muy bien lo que Ron le estaba diciendo, así que cuando el chico se levantó de la cama se sorprendió.

-Entonces tengo que darle al boton que pone "reset" ¿no Hermione? - preguntó Ron delante de una torre de ordenador

La chica volvió a asentir, por lo que el chico reinició el aparato

-¡Ey! - dijo sacando su varita – ¡alguien lo ha embrujado! Hace cosas raras...

Cuando Hermione comprendió que era lo que sucedía estallo en carcajadas, Ron la miró extrañado y ella se acercó al lugar.

-Lo siento Ronald... estaba distraida... enseguida lo pongo yo...

-Hermione... -dijo Ron mirándola con preocupación - ¿qué te ocurre?


La chica suspiró... desde que comenzó su relación con Ron seis meses atrás tenía una confesión que hacerle a Ron, pero lo aterraba la reacción que pudiese tener el chico.

-No es nada – dijo ella sacudiendo la cabeza – tonterias mias... no te preocupes...

-Claro que me preocupo... eres lo que mas quiero en esta vida y lo que mas deseo es verte sonreir siempre... -respondió el chico cogiéndole las manos- y también sabes que me puedes contar lo que quieras, que nada podrá hacer que deje de quererte.

La ya inefable no pudo evitar que una sonrisa le recorriera el rostro y decidió sacarse de encima lo que la martirizaba de una vez por todas.

-Veras Ron... quiero decirte una cosa... alomejor te parece una tonteria, pero es algo importante para mí... algo que realmente necesito contarte...

-Nada de lo que tenga que ver contigo es una tonteria – dijo Ron totalmente serio- así que por favor... 
cuentame lo que quieras

 Él sonrió tan amablemente que la ex-prefecta supo que ese era el momento de hablar:

-Verás... llevamos ya seis meses juntos... tenemos una relación que yo creo que es sincera pero hay algo que nunca me atreví a contarte... aunque tampoco salió a colación...

-Hermione... dímelo de una vez -dijo Ron- estás comenzando a asustarme...

-No serás el primero... -contestó ella escuetamente.

-¿No seré el primer qué...?-preguntó Ron sin enterarse.

-El primer chico en mi vida, el primer chico en mi... -En ese momento la chica se cayó.

-¿En tu qué, Hermione? -insistió Ron-por favor acaba la frase.

-Cama... -dijo la chica apartando la vista.

Ron la miró extrañado, ¿tanto tiempo habían estado sin verse que se perdió el detalle de que la mujer de su vida tuvo otra relación?

-Pero... ¿Cómo? ¿Cúando? - preguntó Ron.

-Fue en la facultad... -dijo Hermione mordiéndose el labio- casi no os veía y conocí a alguien... me parecía una persona fantástica y creí estar enamorada de verás... además... pensaba que nunca conseguiría estar contigo, así que... bueno... eso...

-¿Y porqué has esperado tanto para decírmelo? - preguntó Ron dolido.

-No sabía como ibas a reaccionar, y luego me dije que te lo diría cuando hablasemos sobre el tema... -dijo la chica- pero nunca lo hablamos... así que no pude esperar más... no decírtelo me estaba matando.

-Hermione... ¿Tú me quieres? - preguntó Ron

-¡Claro que sí! -exclamo la chica sorprendida - ¿Es que acaso lo dudabas?

-No -dijo Ron- No lo dudo, por eso mismo te lo pregunto, porque eso es lo único que me importa.

La chica se quedó callada unos momentos y levantó la vista hasta mirar a Ron a los ojos.

-Quiero más... -dijo ella sin vacilar.

-No se que te pasa hoy que no me entero de nada de lo que me dices -dijo Ron con una sonrisa.

Fue entonces cuando la ex-prefecta de Gryffindor acercó sus manos a la camisa de Ron y comenzó a desabrochar el botón superior.

-Sé lo que es el sexo – dijo Hermione sin perder el contacto visual- pero no llegué a descubrir que es el amor realmente. Por eso ahora quiero que tú me lo enseñes.

Él no dijo nada, por lo que Hermione continuó desabrochando los botones de la camisa uno a uno. Por cada botón que soltaba más segura estaba de que lo que hacía era el mayor acierto de toda su vida.
Cuando la camisa estuvo abierta, la chica dirigió sus labios al pecho de Ron, recorriendo a besos los pectorales, llegó al pezón derecho y comenzó a trazar círculos con la lengua consiguiendo arrancarle a Ron un gemido casi inaudible, continuó su trayecto hacia el izquierdo y repitió la estrategia, consiguiendo que el sonido producido por Ron aumentara sus decibelios.

Tras eso empujó al chico quien cayó en la cama sin poder hacer nada, ella rápidamente se acercó y se puso encima a horcajadas, Ron no pudo más y le puso la mano en la nuca acercándola a él para besarla como nunca antes la había besado, con una pasión fuera de límites, como solo se besa a la persona que amas y en ese momento la chica se sintió la mujer mas afortunada del mundo.

No pasó mucho tiempo hasta que la camisa de Ron estuvo en el suelo, el chico se levantó hasta sentarse en el borde de la cama con la chica encima y con un rápido movimiento le quitó la camiseta. Besó su cuello y lentamente fue bajando la tira izquierda del sujetador surcando el camino que quedaba libre de besos y caricias. Recorrió la espalda de Hermione lentamente con las manos hasta llegar al broche de la prenda interior, el cual desabrochó sin dificultad sorprendiéndose a si mismo, lo retiró de ese lugar que tanto estorbaba y lo lanzó lejos. Sin perder más tiempo dirigió su boca a los senos de Hermione, beso, lamió y succionó con afán, consiguiendo que la chica estallase en suspiros y gemidos ahogados, miró para su rostro levemente y la encontró con los ojos cerrados, una sonrisa en el rostro y la cabeza echada hacia atrás de manera que enseñaba ese cuello que a Ron se le hacía tan apetecible cada vez que lo veía, así que sustituyó su boca por sus manos y volvió a recorrerlo de manera frenética, como si no hubiese nada más. Deslizó sus manos por las caderas de ella quien estaba deseando deshacerse de ese pantalón que tanto le estorbaba en su contacto. Hermione apretó fuertemente la espalda de Ron, para deslizar las manos hacia el pantalón del chico y desabrocharlo, pudo notar como el pene del chico luchaba por salir del poco espacio que tenia dentro de la prenda, así que se puso de pie y rápidamente tiró de Ron por sus manos para que él la acompañase. Volvió a besarle sin detener su labor de quitar los vaqueros, lo hizo con presteza y él repitió el proceso en ella, ya solo les quedaba la ropa interior por quitar, pero siguieron explorando sus cuerpos.
Hermione pensaba en todo y nada a la vez, las manos de Ron recorriendole el cuerpo era la mejor experiencia que habia tenido hasta el momento, cada vez que el chico deslizaba las yemas por sus caderas un estremecimiento le recorria el cuerpo entero, la lengua de Ron haciendo contacto con su cuerpo era totalmente el paraiso, pero aún le quedaba mucho más por probar, de modo que metió las manos en la ropa interior de él y sujetó su miembro con fuerza y ternura al mismo tiempo, haciendo que Ron se quedase sin aliento por unos segundos. No pudo evitar sonreir al ver el efecto que una simple caricia causaba en él.
Cogió la ropa interior por los bordes y se deshizo de ella, Ron por su parte, agarró la suya y la deslizó por sus piernas arrodilládose delante de ella, la chica no se dió cuenta de las intenciones de él hasta que este tenía sus labios trabajando en sus zonas más íntimas. Hermione gimió de manera escandola y dió un pequeño brinco a causa de la sorpresa, si le preguntasen que sentía en ese momento diría que felicidad absoluta, que podría morir y no le importaría. Ella tuvo que aguantarse en los hombros de él para no caer al suelo, las piernas le temblaban de manera peligrosa y Ron parecía emocionarse mas por momentos, por lo que la chica le agarró los hombros y tiró de él hacia arrriba.

Cuando estuvo de pie, volvió a empujarlo y volvieron a caer sobre la cama, de manera que Hermione abrazó el cuerpo de Ron con sus piernas e hizo que se introdujese en ella sin perder un segundo, un largo gemidos escapó de la boca de ambos para morir en la del otro mediante un beso.
Con cada entrada, ambos sentían que en cualquier momento su alma abandonaria su cuerpo, nunca habían experemimentado tanto placer junto, los gemidos del otro les provocaban más ansias por continuar lo que estaban haciendo.

Ella sintió que lo que llevaba persiguiendo desde que todo comenzó estaba por llegar, arqueó la espalda y echó la cabeza hacía atrás dándole a Ron un lugar en el que refugiar los gemidos que no era de evitar, finalmente su interior se contrajo en un órgasmo al tiempo que gritaba el nombre de su amante como si no existiese nada más, Ron al sentir las contracciones en torno a su miembro no pudo aguantar más y también alcanzó el climax dejándose caer sobre Hermione y abrazándola fuertemente al tiempo que decia:

-Te quiero, te quiero, te quiero, para mi y nadie más, antes, ahora y siempre...

La chica sonrió con ternura y le dió un beso en los labios para dejar la cabeza caer de nuevo en la almohada.
Cuando se hubo tranquilizado Ron la miró y preguntó:

-¿Ya sabes que es el amor realmente?

Hermione puso cara de reflexión y dijo:

-Creo que sí... pero dejame probar una vez más.

Y entre risas arrastró a Ron al interior de las sabanas, pero eso amigos mios... eso es harina de otro costal.

FIN